Calcular las emisiones de la cadena de suministro puede convertirse en uno de los principales retos de una huella de carbono. Una organización puede gestionar miles de compras y proveedores y, sin embargo, disponer únicamente de información económica procedente de sus sistemas de compras o ERP.
Cuando no existen datos físicos suficientemente detallados o información específica de los proveedores, los factores de emisión monetarios o spend-based permiten estimar las emisiones asociadas a las compras a partir de su valor económico. Bases de datos Environmentally Extended Input-Output (EEIO), como EXIOBASE, permiten desarrollar este tipo de aproximaciones diferenciando entre sectores económicos y geografías.
¿Qué es el método spend-based para calcular el Alcance 3?
El método spend-based o basado en gasto estima las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a una compra relacionando dos elementos:
Valor económico de la compra × factor de emisión monetario = emisiones estimadas
Los factores de emisión se expresan habitualmente como una cantidad de emisiones por unidad monetaria, por ejemplo, kg CO₂e/€ o t CO₂e/millón de euros.
Este enfoque está contemplado por GHG Protocol dentro de su guía para el cálculo de las emisiones de Alcance 3. Resulta especialmente relevante para categorías como:
- Categoría 1. Bienes y servicios adquiridos.
- Categoría 2. Bienes de capital.
La información económica disponible en registros de compras o sistemas ERP puede utilizarse así para construir una primera aproximación de las emisiones asociadas a grandes volúmenes de adquisiciones.
¿Qué son los factores de emisión monetarios?
A diferencia de un factor físico (por ejemplo, kg CO₂e por kg de material, unidad de producto o km recorrido), un factor monetario relaciona las emisiones generadas por una actividad económica con su valor económico.
Esto permite trabajar con información que las empresas suelen disponer de forma más accesible:
- Importe de la compra.
- Producto, servicio o categoría adquirida.
- Empresa proveedora.
- País o mercado asociado, cuando esta información está disponible.
- Centro de coste, sociedad o unidad de negocio.
Cada tipo de compra requiere un factor de emisión acorde con sus características. La fabricación de maquinaria, los servicios informáticos, los productos químicos o los servicios profesionales, por ejemplo, presentan estructuras productivas y perfiles de emisiones diferentes. Por este motivo, una parte fundamental del cálculo consiste en asociar adecuadamente cada compra con la actividad económica que mejor la representa.
¿Qué es EXIOBASE?
EXIOBASE es una base de datos multirregional Environmentally Extended Input-Output (EE-MRIO). Integra información económica sobre las relaciones existentes entre sectores productivos y países con información ambiental relativa, entre otros aspectos, a emisiones y utilización de recursos.
De forma simplificada, permite analizar la actividad directa de un sector económico y las relaciones existentes a lo largo de su cadena de suministro. Esta característica hace que modelos de este tipo puedan utilizarse para desarrollar factores de emisión asociados al gasto económico, vinculando una determinada actividad de compra con un sector y un contexto geográfico.
Por ejemplo, la adquisición de determinados componentes industriales presenta características distintas de la contratación de servicios profesionales. Incluso dentro de una misma tipología de compra, el contexto productivo y geográfico puede influir en la estimación.
De los datos de compras a una estimación de emisiones
Esto permite trabajar con conjuntos de datos que pueden contener desde cientos hasta decenas de miles de registros sin exigir inicialmente información física detallada para cada adquisición.
La calidad del resultado depende de cuestiones como la calidad de los datos de origen, la correcta clasificación de las compras, la adecuación de los factores utilizados y la consistencia entre los años y unidades económicas consideradas. Por ello, aplicar un enfoque spend-based implica segmentar adecuadamente el gasto, asignar factores de emisión representativos y mantener la coherencia metodológica entre los distintos periodos y unidades económicas.
¿Puede cualquier empresa aplicar esta deducción?
El desarrollo reglamentario establece como regla general que, para aplicar la deducción del artículo 65.1.f), la actividad de la empresa debe ser distinta de la actividad profesional de gestión de residuos.
Existe una excepción para determinadas inversiones en instalaciones o equipos destinados al reciclado y valorización material que alcancen, entre otros requisitos, un rendimiento de recuperación material de al menos el 80 %, cumplan las prescripciones del mercado respecto a los productos resultantes, contribuyan a la descarbonización industrial y dispongan de la correspondiente autorización ambiental.
Para una empresa industrial cuya actividad principal no sea la gestión profesional de residuos, el análisis debe centrarse principalmente en comprobar que la inversión y su finalidad encajan efectivamente en el supuesto del artículo 65.1.f).
¿Cuándo resulta especialmente útil un cálculo spend-based?
Cuando la empresa comienza a calcular su Alcance 3
Permite obtener una primera cobertura amplia de las compras incluso cuando todavía no se dispone de información específica de producto o proveedor. Esto facilita identificar qué actividades concentran potencialmente una mayor parte de las emisiones y dónde tiene sentido dedicar esfuerzos adicionales de recopilación de datos.
Cuando existen miles de compras o proveedores
Solicitar desde el primer momento datos físicos o huellas específicas para todas las referencias puede resultar poco realista. Una aproximación monetaria permite cubrir inicialmente el conjunto de compras y establecer prioridades.Cuando ya existe un cálculo de Alcance 3
También puede ser necesario revisar una metodología ya implantada. La utilización de factores muy agregados, clasificaciones poco representativas, fuentes desactualizadas o hipótesis insuficientemente documentadas puede afectar significativamente al resultado. En estos casos, revisar el modelo permite mejorar su trazabilidad, coherencia y capacidad de análisis.¿Qué puede aportar el análisis de los resultados?
Además de obtener una estimación global de emisiones, estructurar adecuadamente los datos de compras permite analizar dónde se concentra potencialmente el impacto de la cadena de suministro.
En función de la información disponible, los resultados pueden analizarse por:
- Categorías de compra.
- Sectores económicos.
- Países o regiones.
- Proveedores
- Sociedades o unidades de negocio.
Este análisis permite identificar hotspots y establecer prioridades para mejorar posteriormente la calidad del inventario.
Si bien, existe una cuestión importante: asignar emisiones estimadas a las compras realizadas a un proveedor no significa estar calculando la huella real de ese proveedor. Mientras se utilicen factores sectoriales monetarios, el resultado seguirá representando fundamentalmente una estimación basada en características promedio del sector y la economía considerados.
Limitaciones de los factores spend-based
Los factores monetarios ofrecen cobertura y permiten trabajar con información disponible, pero presentan limitaciones que deben tenerse en cuenta al interpretar los resultados. Principalmente:
- Representan comportamientos sectoriales promedio.
- Pueden agrupar productos o tecnologías con perfiles ambientales diferentes.
- No reflejan necesariamente las mejoras ambientales concretas realizadas por un proveedor.
- Tienen menor capacidad para diferenciar características específicas de producto que los factores físicos o datos primarios.
Por ello, el método spend-based resulta especialmente útil para screening, cobertura y priorización, y debe entenderse como una aproximación complementaria a la información específica de producto o proveedor.
Del cálculo spend-based hacia un modelo más representativo
Una empresa puede combinar factores económicos con información específica de producto o proveedor, aplicando cada enfoque según la disponibilidad, relevancia y nivel de precisión requerido para cada categoría de compra.
Los factores monetarios pueden utilizarse para mantener una cobertura amplia de la cadena de suministro, mientras que las categorías identificadas como más relevantes pueden analizarse progresivamente mediante información más específica: cantidades físicas, materiales, factores de producto, declaraciones ambientales, datos primarios de proveedores u otras fuentes.
Ambos enfoques pueden combinarse. De esta forma, el inventario puede evolucionar hacia un modelo híbrido, manteniendo la cobertura donde existe menor disponibilidad de información y mejorando la precisión en las compras que concentran mayor impacto o interés estratégico.
Este enfoque lo desarrollamos con mayor detalle en nuestro Insight sobre la mejora del cálculo de la huella de carbono de Alcance 3.
Aplicación de EXIOBASE al cálculo de la cadena de suministro
En Baisma trabajamos en el cálculo y revisión de emisiones de Alcance 3 a partir de datos de compras, utilizando factores de emisión monetarios basados en modelos EEIO como EXIOBASE.
Esto permite abordar tanto organizaciones que quieren realizar una primera estimación de las emisiones asociadas a su cadena de suministro como empresas que ya disponen de un cálculo y necesitan revisar, actualizar o mejorar su metodología.
El objetivo es construir un modelo trazable y estructurado que, además de ofrecer una cifra global, permita identificar las principales fuentes de emisión y determinar dónde resulta prioritario avanzar hacia información más específica.
Si tu organización dispone de datos económicos de compras y quiere calcular, revisar o mejorar las emisiones de Alcance 3 asociadas a su cadena de suministro, podemos ayudarte.
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