Los objetivos climáticos basados en la ciencia se han consolidado como una de las principales referencias internacionales para que las empresas definan planes de descarbonización alineados con el Acuerdo de París.
En los últimos años, miles de organizaciones han utilizado la metodología de la Science Based Targets initiative (SBTi) para validar sus objetivos de reducción de emisiones. Sin embargo, la iniciativa está entrando en una nueva etapa.
La publicación de la versión 2.0 del Corporate Net-Zero Standard y de la estrategia 2026-2030 refleja una evolución importante: ahora el foco además de definir objetivos de reducción ambiciosos también está en demostrar que esos objetivos pueden implementarse y generar reducciones reales de emisiones.
En este artículo repasamos cómo funciona actualmente SBTi, qué tipos de objetivos existen, cómo es el proceso de validación y cuáles son los principales cambios que introduce esta nueva etapa.
¿Qué es SBTi?
La Science Based Targets initiative (SBTi) es una organización independiente que desarrolla estándares para que las empresas establezcan objetivos de reducción de emisiones alineados con la ciencia climática.
Su papel principal consiste en:
- Desarrollar criterios y metodologías de referencia.
- Validar objetivos climáticos de empresas e instituciones financieras.
- Asegurar que dichos objetivos sean coherentes con el límite de 1,5 °C del Acuerdo de París.
Actualmente, más de 13.000 organizaciones de todo el mundo han establecido o se han comprometido a establecer objetivos basados en la ciencia, lo que ha convertido a SBTi en el marco voluntario de referencia para la acción climática corporativa.
Objetivos Near-term y Net-Zero
Los objetivos near-term (a corto plazo) responden a la pregunta:
¿Qué reducciones debo conseguir durante esta década?
Mientras que los objetivos net-zero (cero neto) responden a:
¿Cómo llegará la empresa a emisiones netas cero a largo plazo?
Por ello, una empresa que quiera validar un objetivo net-zero debe definir también objetivos near-term. Ambos forman parte de una misma estrategia de descarbonización, pero responden a horizontes temporales diferentes.
¿Cómo se calculan los objetivos?
La metodología aplicable depende del alcance, el sector, el tipo de actividad y la forma en que se produce realmente la descarbonización de la empresa.
Para los alcances 1 y 2, la versión 2.0 contempla, entre otros, los siguientes enfoques:
- Linear contraction: establece una trayectoria lineal de reducción de emisiones absolutas desde el año base hasta el año net-zero.
- Sectoral Decarbonization Approach (SDA): define objetivos de intensidad alineados con una trayectoria sectorial específica.
- Asset decarbonization plan: adapta la trayectoria a empresas cuya descarbonización depende de la renovación o sustitución de activos físicos.
- Linear alignment e index alignment: fijan objetivos basados en la evolución de indicadores tecnológicos o en la proporción de actividad alineada con soluciones bajas en carbono.
Para el alcance 3, las empresas pueden utilizar objetivos de reducción global de emisiones, objetivos de alineación de proveedores o clientes, y métodos específicos por categoría o actividad. Estos últimos permiten utilizar indicadores adaptados a la realidad de la cadena de valor, como la proporción de proveedores con objetivos basados en la ciencia, el uso de energía baja en carbono, la circularidad de los productos o la adopción de tecnologías concretas.
El método seleccionado debe reflejar qué palancas de descarbonización controla la empresa, qué datos puede obtener y qué indicador representa mejor el progreso real de su actividad. La propia versión 2.0 ofrece distintas opciones para adaptar los objetivos al sector, al tipo de emisiones y al contexto empresarial.
¿Qué necesita una empresa para empezar?
Antes de plantear cualquier objetivo, la empresa necesita conocer su punto de partida.
Normalmente el proceso comienza con:
- Un inventario de emisiones de GEI.
- La definición del perímetro organizacional.
- La recopilación de datos de Alcance 1, 2 y 3.
- La identificación de las principales fuentes de emisión.
- Una primera estrategia de reducción.
¿Cómo es el proceso de validación?
Las empresas pueden iniciar el proceso de dos formas.
- La primera consiste en registrar un compromiso (commitment), mediante el cual disponen de 24 meses para desarrollar y presentar sus objetivos.
- La segunda consiste en presentar directamente los objetivos para su validación.
Una vez enviados a SBTi Services, el proceso habitual es el siguiente:
Durante la evaluación, SBTi Services revisa que los objetivos cumplen los criterios metodológicos y puede solicitar aclaraciones o información adicional. Una vez validados, la empresa dispone de hasta seis meses para anunciar públicamente sus objetivos.
Es importante destacar que SBTi Services valida los objetivos, pero no presta servicios de consultoría. La preparación del inventario de emisiones, la calidad de los datos o el desarrollo de la estrategia suelen realizarse internamente o con apoyo de consultoras especializadas.
¿Cuál es el precio de validación?
La validación de objetivos tiene un coste asociado.
Las tarifas dependen del tamaño de la organización, del tipo de empresa y del tipo de validación solicitada. Por ello, SBTi publica periódicamente un catálogo de servicios donde se actualizan los importes aplicables a cada caso.
¿Qué cambia con la versión 2.0 del Corporate Net-Zero Standard?
De fijar objetivos a demostrar resultados
Durante la primera etapa de SBTi, el principal objetivo era aumentar el número de empresas que establecían objetivos alineados con la ciencia. Ahora el énfasis se desplaza hacia la implementación.
La nueva estrategia incorpora una mayor atención al seguimiento del progreso, la transparencia y la capacidad de demostrar que las reducciones previstas se están materializando.
Más flexibilidad según el contexto
La primera versión del estándar aplicaba metodologías relativamente homogéneas para empresas muy diferentes.
La versión 2.0 introduce un enfoque más adaptado a:
- Sectores.
- Tecnologías disponibles.
- Ritmo de renovación de activos.
- Tamaño de empresa.
- Contexto geográfico.
Esto permite utilizar diferentes enfoques de definición de objetivos manteniendo la coherencia científica.
Mayor importancia de los planes de transición
La nueva versión concede un papel mucho más relevante a los planes de transición. No basta con declarar una reducción futura de emisiones.
La empresa debe ser capaz de explicar cómo piensa conseguirla, qué inversiones prevé realizar, cómo evolucionará su tecnología y qué hitos permitirán evaluar el progreso.
Nuevos enfoques para sectores intensivos
Uno de los cambios más interesantes es la incorporación de metodologías que reflejan mejor la realidad de industrias con activos de larga vida útil.
Por ejemplo, algunos sectores no pueden reducir sus emisiones siguiendo una trayectoria lineal, ya que dependen de ciclos de renovación de maquinaria, infraestructuras o procesos industriales.
Para estos casos aparecen enfoques como Asset Decarbonization, que permiten adaptar el ritmo de reducción a la sustitución real de los activos sin perder la coherencia con el presupuesto de carbono de largo plazo.
¿Qué relación tiene con CSRD?
La Directiva CSRD no obliga a validar objetivos mediante SBTi.
Sin embargo, sí exige que las empresas expliquen sus objetivos climáticos, su plan de transición y cómo dichos objetivos son compatibles con la limitación del calentamiento global a 1,5 °C.
En este contexto, SBTi constituye una referencia técnica ampliamente reconocida que puede ayudar a estructurar los objetivos, reforzar su credibilidad y aportar un marco metodológico consistente para demostrar su alineamiento con la ciencia. La propia estrategia 2026-2030 destaca la complementariedad entre ambos marcos y su interoperabilidad.
¿Está preparada tu organización para definir objetivos basados en la ciencia?
En Baisma ayudamos a las organizaciones a desarrollar inventarios de gases de efecto invernadero, definir estrategias de descarbonización y preparar la validación de objetivos climáticos conforme a la metodología de la Science Based Targets initiative (SBTi).
Si tu organización está valorando establecer objetivos basados en la ciencia o necesita apoyo para preparar su validación, estaremos encantados de ayudarte.
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