Baisma

Por Dagny Vidal - febrero de 2026

El Reglamento (UE) 2024/1781 sobre diseño ecológico para productos sostenibles (ESPR), en vigor desde el 18 de julio de 2024, configura el marco regulatorio que permitirá introducir progresivamente requisitos de sostenibilidad en la mayoría de productos comercializados en la UE.

Se trata de una norma marco que establece la arquitectura jurídica para definir requisitos ambientales por categorías de producto en los próximos años, mediante la adopción progresiva de actos delegados y de ejecución.

Contexto y objetivos

El Reglamento se enmarca en la ejecución del Plan de Acción de Economía Circular de 2020, dentro del European Green Deal, y responde a la necesidad de establecer instrumentos normativos que actúen sobre el diseño y la comercialización de productos para disminuir su huella ambiental y climática.

El Reglamento persigue tres grandes objetivos:

  • Mejorar la circularidad y durabilidad de los productos.
  • Reducir su huella ambiental y climática.
  • Reforzar el mercado interior evitando fragmentación regulatoria entre Estados miembros.

Además, contribuye a metas estructurales como:

  • Duplicar la tasa de uso circular de materiales.
  • Mejorar la eficiencia energética.
  • Reforzar la competitividad industrial europea.

¿Qué cambia respecto a la Directiva anterior?

El ESPR sustituye a la Directiva 2009/125/CE sobre diseño ecológico.

La ampliación es doble:

  1. Ampliación del ámbito de aplicación
    La antigua Directiva se limitaba a productos relacionados con la energía.
    El ESPR se extiende a casi todos los productos físicos, con excepciones limitadas (por ejemplo, alimentos, piensos o medicamentos).
  2. Ampliación del tipo de requisitos
    Ya no se trata solo de eficiencia energética.
    Los futuros requisitos podrán abordar, entre otros aspectos:
  • Durabilidad y reparabilidad.
  • Reciclabilidad y contenido reciclado.
  • Presencia de sustancias que dificulten la circularidad.
  • Huella de carbono y ambiental.
  • Generación de residuos.
  • Disponibilidad de información sobre sostenibilidad.

El Reglamento no fija estos requisitos directamente, sino que habilita su desarrollo mediante actos delegados por categorías de producto.

Instrumentos clave introducidos por el ESPR

Además de los futuros requisitos de diseño, el Reglamento incorpora nuevas herramientas estructurales:

▸ Pasaporte Digital de Producto - Digital Product Passport (DPP)

El ESPR introduce el Pasaporte Digital de Producto como infraestructura destinada a estructurar y poner a disposición información relevante sobre los productos a lo largo de su ciclo de vida.

El DPP deberá permitir el acceso armonizado a datos técnicos, ambientales y de trazabilidad definidos en los actos delegados por categoría de producto. Su objetivo es facilitar la circularidad, mejorar la transparencia y reforzar la aplicación efectiva de los requisitos de diseño ecológico.

La definición técnica —alcance de los datos, formato, interoperabilidad y acceso— se definirá progresivamente mediante actos delegados.

▸ Requisitos de información y posible etiqueta ambiental armonizada​

El ESPR habilita a la Comisión para establecer, mediante actos delegados, requisitos de información y etiquetado aplicables a categorías específicas de producto.

El Reglamento no crea una etiqueta ambiental con formato predeterminado en su texto base. La configuración concreta —indicadores incluidos, sistema de presentación, nivel de comparabilidad o eventual clasificación— dependerá de los actos delegados que se adopten para cada grupo de producto.

En paralelo al desarrollo normativo, la Comisión ha impulsado trabajos técnicos y consultas públicas para explorar posibles modelos de presentación visual de la información ambiental, en coherencia con el enfoque del Reglamento y evitando solapamientos con sistemas existentes como el etiquetado energético.

Desde el punto de vista regulatorio, estos requisitos de información pueden cumplir una doble función:

  • Hacer visibles determinados parámetros de rendimiento ambiental definidos por categoría (por ejemplo, durabilidad, reparabilidad, contenido reciclado o huella ambiental).
  • Reforzar la comparabilidad entre productos en el mercado interior, en línea con los objetivos de armonización del ESPR.

La eventual etiqueta actuaría como mecanismo de comunicación estructurada hacia el mercado, mientras que el Pasaporte Digital de Producto (DPP) constituirá la infraestructura técnica que respalde y estructure los datos que la sustenten.

El alcance concreto se definirá en función del Working Plan 2025-2030 y de los actos delegados que se adopten para cada categoría de producto.

Reglamento de Diseño Ecológico para Productos Sostenibles (ESPR)
Fuente: https://www.eco-wise.co.uk/

▸ Prohibición de destrucción de productos no vendidos

El ESPR introduce una restricción directa a la destrucción de determinados productos de consumo no vendidos, a través de un acto delegado publicado el 9 de febrero de 2026.

En una primera fase, la prohibición se aplicará a textiles y calzado a partir del 19 de julio de 2026 para grandes empresas, y desde el 19 de julio de 2030 para empresas medianas. Micro y pequeñas empresas quedan excluidas.

La Comisión podrá ampliar esta prohibición a otras categorías mediante actos delegados, en función de criterios como el impacto ambiental, el volumen de excedentes o el potencial de reutilización y reciclaje.

La medida no se limita a una restricción formal. Se articula con:

  • Obligaciones de divulgación de información estandarizada sobre productos descartados.
  • Definición de excepciones justificadas (seguridad, salud, propiedad intelectual u obligaciones legales).
  • Un marco de verificación por parte de autoridades nacionales.

La ampliación progresiva a nuevas categorías dependerá del plan de trabajo de la Comisión y de la evolución del marco regulatorio en los próximos años.

▸ Reglas en materia de contratación pública verde (Green Public Procurement)

El ESPR habilita a la Comisión para establecer, mediante actos delegados, criterios obligatorios de contratación pública verde para determinadas categorías de producto.

Esto implica que, para los productos cubiertos por requisitos específicos de diseño ecológico:

  • Podrán fijarse criterios mínimos de sostenibilidad que las administraciones públicas deberán aplicar en sus procedimientos de contratación.
  • Se armonizarán dichos criterios a nivel europeo para evitar fragmentación entre Estados miembros.
  • Se reforzará el papel de la demanda pública como instrumento para acelerar la transformación del mercado.

Además de permitir orientaciones voluntarias, favorece la implementación de requisitos vinculantes para el sector público en relación con productos priorizados.

Desde el punto de vista regulatorio, esto introduce una doble presión:

1) Requisitos de diseño para el acceso al mercado en general.
2) Requisitos adicionales o reforzados para acceder al mercado público.

¿Cómo se implementará?

El ESPR es una legislación marco.
Su impacto real dependerá de los actos delegados y de ejecución que se adopten progresivamente.

El proceso incluye:

  • Ejercicio de priorización de productos.
  • Plan de trabajo plurianual.
  • Estudios preparatorios.
  • Análisis de impacto.
  • Consultas en el Ecodesign Forum.
  • Adopción formal por la Comisión.

En abril de 2025 se adoptó el primer ESPR and Energy Labelling Working Plan 2025-2030, que establece las categorías prioritarias para los próximos años. La selección se basa en criterios como:

• alto impacto ambiental a lo largo del ciclo de vida,
• elevado potencial de mejora en términos de circularidad,
• peso significativo en el mercado interior,
• relevancia estratégica para la competitividad industrial europea.

En el primer ciclo de priorización se incluyen, entre otras:

• Textiles
• Muebles
• Colchones
• Neumáticos
• Hierro y acero
• Aluminio

Línea temporal ESPR - Baisma

¿Qué implica estratégicamente?

El ESPR no introduce una obligación puntual, sino un marco regulatorio dinámico que se desplegará progresivamente por categorías de producto.

Su impacto no se limita al cumplimiento formal de un requisito técnico. Afecta a distintas capas de la organización:

Diseño de producto, en la medida en que los futuros actos delegados podrán establecer requisitos vinculados a durabilidad, reparabilidad, reciclabilidad o contenido reciclado.
Selección de materiales y componentes, especialmente cuando se introduzcan restricciones sobre sustancias que dificulten la circularidad o requisitos mínimos de rendimiento ambiental.
Trazabilidad y estructuración de datos, en coherencia con el desarrollo del Pasaporte Digital de Producto.
Obligaciones de información y posible etiquetado, que pueden hacer visibles determinados parámetros ambientales al mercado.
Gestión de inventario y excedentes, particularmente a raíz de la prohibición de destrucción de productos no vendidos.
Gobernanza interna del dato, dado que el cumplimiento exigirá coherencia entre áreas técnicas, legales, sostenibilidad y operaciones.

En este contexto, la adaptación implica cumplir los requisitos que se establezcan cuando entren en aplicación actos delegados concretos, comprender la lógica del sistema y anticipar cómo interactuarán entre sí los distintos instrumentos regulatorios.

Si tu organización comercializa productos en la UE, este es el momento de:

  • Identificar qué categorías podrían verse priorizadas.
  • Revisar capacidades internas de cálculo y trazabilidad.
  • Anticipar la interacción entre requisitos de diseño, DPP y posibles sistemas de etiquetado.

En Baisma  acompañamos a entidades públicas, empresas privadas y asociaciones para poder convertir esta hoja de ruta en competitividad ambiental a través de estrategias anticipadas de circularidad, ecodiseño y transparencia.

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